
Dirección y Guión: Tony Gilroy
País: USA
Año: 2007
Duración :119 min.
Intérpretes: George Clooney (Michael Clayton); Tom Wilkison (Arthur Edens); Tilda Swinton (Karen Crowder); Sidney Pollack (Marty Bach), Michael O’Keefe (Barry Grissom); Robert Prescott (Sr. Verne).
Producción Jennifer Fox, Kerry Orent, Sidney Pollack y Steven Samuels.
Producción Ejecutiva: George Clooney, James A. Holt, Anthony Minghella y Steven Soderbergh.
Música: James Newton Howard
Fotografía: Robert Elswit
Montaje: John Gilroy
Diseño de Producción: Kevin Thompson
Vestuario: Sarah Edwards
Estreno USA: 12 Octubre 2007
País: USA
Año: 2007
Duración :119 min.
Intérpretes: George Clooney (Michael Clayton); Tom Wilkison (Arthur Edens); Tilda Swinton (Karen Crowder); Sidney Pollack (Marty Bach), Michael O’Keefe (Barry Grissom); Robert Prescott (Sr. Verne).
Producción Jennifer Fox, Kerry Orent, Sidney Pollack y Steven Samuels.
Producción Ejecutiva: George Clooney, James A. Holt, Anthony Minghella y Steven Soderbergh.
Música: James Newton Howard
Fotografía: Robert Elswit
Montaje: John Gilroy
Diseño de Producción: Kevin Thompson
Vestuario: Sarah Edwards
Estreno USA: 12 Octubre 2007
COMENTARIO
Una primera advertencia respecto a esta cinta, la primera media hora se vuelve un tanto lenta y sosa, a medida que los nudos se van desatando el relato cobra una velocidad aceptable sin ser algo vertiginoso.
Michael Clayton (G. Clooney) es algo así como un cobrador de exclusiva confianza, burdo, sin modales y poco refinado. Aún cuando no es el típico rompe piernas de las películas de gángster su oficio queda claro rápidamente. Clooney, por estos días ofrecido de mediador, construye un personaje convincente dentro de la simplicidad del relato: un mediocre, casi ignorante, que evoluciona hacia planos superiores de la existencia, todo gatillado por la caída en desgracia de un amigo.
Así es, el bruto se transforma en el curso de la película hacia un personaje de sólidos valores, a la altura de las situaciones límites y haciendo lo correcto al borde de la estoicidad.
Tal evolución no es fácil de desarrollar, muchas veces el riesgo de caer en la caricatura es evidente; pero este no es el caso. El trabajo de Clooney y el director es notable. Hay un guiño en el final de la película a la manera como termina El Graduado (Mick Nichols): una cámara quieta con los títulos emergiendo sin tocar el rostro de un personaje que, aparentemente, es el mismo del principio; pero nosotros sabemos que eso no es así y, después de todo lo que ha pasado, eso es imposible. Al igual que Nichols hay aquí una crítica a la forma de vida americana, a como lo evidente no es cierto, tras las capas develadas aparece la realidad que no nos gusta; emerge la humanidad triunfante de en medio de lo superfluo, la posición, el poder y el dinero. Notable.
La película se sostiene en este personaje, aún cuando la actuación de Tom Wilkison ayuda a darle profundidad a la pugna de valores.
Como toda superproducción, no olvidemos que el Director ha hecho antes la saga de “Identidad Perdida”, los elementos técnicos no se quedan atrás y la ambientación y la música están en su justa medida.
Una sorpresa que un relato tan simple logre tanta profundidad, recomendable, sin duda.
Michael Clayton (G. Clooney) es algo así como un cobrador de exclusiva confianza, burdo, sin modales y poco refinado. Aún cuando no es el típico rompe piernas de las películas de gángster su oficio queda claro rápidamente. Clooney, por estos días ofrecido de mediador, construye un personaje convincente dentro de la simplicidad del relato: un mediocre, casi ignorante, que evoluciona hacia planos superiores de la existencia, todo gatillado por la caída en desgracia de un amigo.
Así es, el bruto se transforma en el curso de la película hacia un personaje de sólidos valores, a la altura de las situaciones límites y haciendo lo correcto al borde de la estoicidad.
Tal evolución no es fácil de desarrollar, muchas veces el riesgo de caer en la caricatura es evidente; pero este no es el caso. El trabajo de Clooney y el director es notable. Hay un guiño en el final de la película a la manera como termina El Graduado (Mick Nichols): una cámara quieta con los títulos emergiendo sin tocar el rostro de un personaje que, aparentemente, es el mismo del principio; pero nosotros sabemos que eso no es así y, después de todo lo que ha pasado, eso es imposible. Al igual que Nichols hay aquí una crítica a la forma de vida americana, a como lo evidente no es cierto, tras las capas develadas aparece la realidad que no nos gusta; emerge la humanidad triunfante de en medio de lo superfluo, la posición, el poder y el dinero. Notable.
La película se sostiene en este personaje, aún cuando la actuación de Tom Wilkison ayuda a darle profundidad a la pugna de valores.
Como toda superproducción, no olvidemos que el Director ha hecho antes la saga de “Identidad Perdida”, los elementos técnicos no se quedan atrás y la ambientación y la música están en su justa medida.
Una sorpresa que un relato tan simple logre tanta profundidad, recomendable, sin duda.
2 comentarios:
Hola Waldo a mi finalmente esta cinta no me pareció tan maravillosa y es mi primer desacuerdo con los Oscar al ver tenido 7 nominaciones en total. A mi gusto no es la Mejor Película, ni tampoco el mejor actor Clooney que me quedó debiendo mucho más para este personaje que interpreta lleno de facetas y de decisiones. Saludos.
Bueno no he tenido oportunidad de ver las otras postulantes, quizás cuando lo haga coincida contigo en el plano de las comparaciones y en el contexto de los Oscar. Sin embargo apreciada en sí, me pareció un notable intento por acercarse a esas personalidades planas y de apariencia rara, rayando en la brutalidad. Muchas veces en la vida nos encontramos con gente así y nuestros prejuicios no nos permiten explorar más allá de lo aparente.
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